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Revista de Artes Marciales, Combate y Defensa Personal

 

Revista de Artes Marciales, Combate y Defensa Personal Cinturón Negro

UNIDAD LAS ARTES MARCIALES EN UN FRENTE COMUN

"Cuando hacemos del adversario nuestro objetivo nosotros mismos nos convertimos en el enemigo".
Todo es Uno y se muestra diferenciado, así reza la primera ley del Universo. El principio de unidad no es ajeno a las filosofías marciales y a su cultura, sin embargo su aplicación práctica en nuestro colectivo es aún hoy en día un sueño. Las Artes Marciales conforman un grupo de titánicas proporciones si tomado en conjunto. Por separado, incluso las más grandes organizaciones compiten mal con cualquier otra actividad de masas. Por otro lado, la diferenciación genera una riqueza incuestionable en contenidos y formas. Ahora que el pensamiento único y el rodillo de la globalización igualan a todo bajo su política de aplastamiento (igualar por los mínimos), descubrir que en nuestro gremio no hay año en el que no afloren estilos (nuevos o tradicionales) de gran interés no deja de ser una magnífica noticia. Las AAMM están vivas, se regeneran, interactúan, se combinan, estimulan, y contrastan. Incluso la competencia entre estilos no deja de ser un saludable acicate, eso sí, mientras no olvidemos que todos navegamos en un barco común y que no es a costa del vecino como nuestro estilo crecerá y alcanzará mayor difusión, sino por la adecuada puesta en escena y demostración de sus virtudes, por el trabajo bien realizado, honesto y generoso. Pero cuando hacemos del adversario nuestro objetivo nosotros mismos nos convertimos en el enemigo. Afortunadamente son cada vez menos, pero aún quedan dinosaurios que practican la vieja política de atacar a otros estilos, de ningunearlos, de hacerles la vida todo lo imposible de lo que son capaces. Es ésta una actitud tan estúpida como la de echar piedras al propio tejado, pero ellos, en su minifundismo mental, o en su fundamentalismo exclusivista, se escudan en viejas prerrogativas vacías de cualquier valor real para realizar sus fechorías. Por supuesto que estos patéticos individuos ya no entrenan, parapetados tras sus poltronas institucionalizadas, sientan sus gordos culos para poner todas sus energías al servicio de ningún otro interés que el de mantenerse al frente de su pequeño reino de taifas manejando, las más de las veces, dineros que no son suyos. Para la sociedad, las AAMM son unas grandes desconocidas. No existe una cultura al respecto más allá de las películas de Bruce Lee y de la serie Kung-Fu.

Revista Cinturón Negro

Ni siquiera los deportes marciales han logrado aún la preeminencia que merecen en los medios deportivos de prensa y televisión. Toda fórmula de combate, sea considerada o no Arte, forma parte en la cabeza de la mayoría de los ciudadanos de un todo amorfo e indiferenciado, sea coreano, japonés, chino o malayo. Una actividad admirable por el poder que otorga a sus practicantes frente al lego en la materia, pero al tiempo un asunto capaz de generar de inmediato un chiste o chascarrillo fácil. Para la sociedad en general, los artistas marciales somos todos individuos curiosos y exóticos, ¡cuándo no peligrosos!, pues nuestra materia prima es la violencia, y esto es algo que inquieta y remueve a quienes en lugar de afrontarla y reconducirla positivamente como hacemos nosotros en nuestras prácticas, la niegan como un avestruz que esconde su cabeza ante el peligro. Por ello, cada vez que he escuchado congratularse de los problemas del vecino marcial a esos miopes mequetrefes se me calienta la sangre. Lo que no saben estos merluzos de corta vista es que tarde o temprano ellos pueden estar en la misma lista. Reza el dicho "quien vive por la espada muere por la espada" y aunque sus exclusivismos no se lo permitan ver, los problemas de sus "vecinos" son sus problemas. En el zoológico de los exclusivistas hay todo tipo de mamarrachos, pero no quiero dejar de evocar al que simplemente actúa como el perro del hortelano (que ni se come las berzas ni se las deja comer al amo). Celosos del éxito de otros se dedican a conspirar desde sus pequeños espacios de poder, en lugar de intentar mirarse a sí mismos para comprender dónde están fallando, y así tomar medidas para mejorar y aprender de sus errores. Han perdido toda la nobleza que confiere el camino del guerrero para caer en el lado oscuro de la fuerza y no merecen formar parte de algo tan hermoso. La unidad confiere sentido y dirección, fuerza e influencia; la dispersión sólo trae el caos. Para cualquier verdadero artista marcial los "otros" estilos son al menos objeto de curiosidad. Uno hace lo que hace por que le gusta, o porque simplemente se cruzó en su camino esa opción y no otra, pero como sólo amamos lo que conocemos, aprendemos a apreciar las virtudes de nuestra práctica. Esto tiene su lado positivo en la medida que permite la profundización en nuestros propio estilo y, como el que más y el que menos es un rico conjunto de conocimientos, requieren de mucho tiempo y esfuerzo para ser dominados e integrados. Sin embargo no podemos desde la nobleza y el respeto que aprendemos en los tatamis, negar el pan y la sal a otras formas de combate sólo porque no sean las nuestras. Yo pienso que los practicantes, sabedores de lo que cuesta aprender un estilo cualquiera por experiencia propia, son siempre mucho más respetuosos que los políticos. Estoy convencido de que ese sentido de unidad existe mucho más en las bases que en las cúpulas, en los tatamis que en las oficinas, en los corazones que en los bolsillos, y que más pronto que tarde pasarán factura a quienes se empeñen en no seguir el recto camino. Integrar es mayor estrategia que la de discriminar; es cierto que la diferencia debe existir y ser cuidadosamente cultivada hasta su extremo, y éste no es otro que la individualidad, pero no lo es menos que no debemos perder el Norte. La familia marcial es una. Bebe de las mismas raíces y éstas no están en un lugar geográfico, sino en el corazón y en la naturaleza del hombre y el mundo. Mientras haya un hombre que se levante para como Prometeo tratar de robar el fuego de la sabiduría a los dioses, habrá guerreros en el mundo.

Revista Deportes de Combate

Mientras haya quien vibre ante el poder de la Naturaleza y quiera caminar por el mundo con la gallardía y el honor de quien lucha por poseerse a sí mismo, habrá artistas marciales. Pero si no somos capaces de unir nuestras fuerzas, y comprender, que aunque más o menos separados en las formas, somos todos una sola y gran familia, nuestros enemigos, esos que nos miran con desconfianza por atrevernos a ser guerreros, esos que nos quieren acallar, capar y controlar de mil maneras distintas, serán capaces de acallarnos primero, dominarnos después, y terminar con nuestras nobles prácticas a la postre. ¡Qué tal cosa nunca ocurra! Empecemos pues, desde hoy mismo, a mirar a nuestros hermanos marciales como lo que son, cultivemos esa camaradería y respeto, esa colaboración mutua a la que el gran Jigoro Kano nos conminó (¡si levantara la cabeza!…), mantengamos la unidad de acción y la batalla será nuestra. ¡Qué así sea!   

SOCIEDAD, COMUNICACION, ESTILOS, Y ARTES MARCIALES

"El sabio no dice todo lo que piensa, pero piensa todo lo que dice". Aristóteles
Son muchos los amigos que tienen la gentileza de leer esta página editorial. No han sido pocas las ocasiones en que me han rogado que aumente la tipografía de mi texto. Nótese que ellos en su amabilidad, no dijeron: "¡Alfredo escribes demasiado!", sino: "¿Por qué no añades una página a tu editorial y así podremos leerte mejor?… Ya son bastante densos tus editoriales para además de tener que forzar el cerebro tener que forzar la vista". Solidarizándome con ellos (yo también tengo que usar gafas para leer), he dado por fin el paso de cumplimentar sus deseos. Aprovecho la ocasión para agradeceros a todos los que leéis estas páginas, y a los amigos que las comentan a través de e-mail, o en los encuentros aquí y allí por todo el mundo durante mis viajes. Gracias por vuestro apoyo y simpatía. Tras diecisiete años de editar esta revista en varios idiomas, uno de nuestros originales anhelos se está viendo cumplido con creces. Ha emergido una comunidad transnacional de estudiosos y amantes de las Artes Marciales, que mantienen un punto de encuentro común, una referencia conjunta, que vibran a la par, compartiendo conocimientos, novedades, información e intereses, a través de este vehículo vivo y cambiante que es la revista Cinturón Negro. Este es un hecho sin precedentes en lo que atañe a las Artes disciplinarias, y marca en mi opinión un hito en la globalización de todo lo que conforma nuestro mundo de intereses comunes. Las revistas y su influencia en la historia marcial reciente Los años Setenta y Ochenta del pasado siglo vieron la revolución americana con el advenimiento de personajes que, cuestionando la tradición oriental y enfocados en el empeño de acercarse cada día más al realismo, desarrollaron Artes y sistemas sincréticos. Fue la época de Oro de la edición de revistas en EE. UU. Bruce Lee, Chuck Norris, Ed Parker, el Ninjitsu, el Full-Contact… ¡Las ventas eran fabulosas!, ¡las Artes Marciales lo inundaban todo! En Europa algunos afortunados leían estas revistas y se ponían a la última. Bushido en Francia marcaba la pauta y, aunque sólo se editaba en francés, era la referencia europea del sector.

Revista Defensa Personal

Otras revistas, siempre de ámbito exclusivamente nacional, nos informaban de un mundo de novedades y Maestros, siempre dos pasos por detrás de la pauta de aquella revolución norteamericana. Cuando editamos el número 1 de Cinturón Negro en lengua española sentíamos que algo grande estaba a punto de ocurrir. No tardamos mucho en comprender la vocación universalista de nuestro proyecto, y no sin mucho esfuerzo, y no menos errores, pusimos las primeras versiones en otras lenguas en el mercado. La edición en portugués fue la primera; la de lengua francesa, después. La edición en lengua italiana fue nuestro siguiente paso, seguida de Kampfkunst (Artes de combate) que así llamamos a la versión en lengua alemana. Esta llegó seguida de la edición inglesa para Gran Bretaña, Black Belt UK, y por fin la edición para los Estados Unidos de América y Canadá Budo International America, y más recientemente las ediciones en lengua china y japonesa.
Durante estos años lideramos muchos cambios en el sectorde las revistas de Artes Marciales. Fuimos la primera revista en Europa en entrevistar a un Gracie y tenerlo en Portada, dándole la justa importancia que luego tuvieron en nuestro mundillo. La revolución del Vale-Tudo nos encontró en primera línea, cuando nadie sabía de que iba eso. Fuimos los primeros en valorar adecuadamente la importancia que el ámbito de la Seguridad y las Artes Marciales basadas en la realidad iba a tener en nuestro entorno, cuando nadie, absolutamente nadie apostaba por ello. Hemos sacado del ostracismo al Kyusho-Jitsu, y revelado algunos de los más grandes valores de nuestros días, informando y descubriendo Artes Marciales antiguas y étnicas casi desconocidas, y establecido una referencia indiscutible entre los profesionales de todo el planeta. De todo ello lo que más me complace sin duda es haber podido establecer un más alto estándar en cuanto a calidad en nuestro sector.

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